Yo, Actor.

Yo, Actor.

Desde muy pequeño mi mamá fue una gran guía, recuerdo su forma muy estricta de enseñarnos a leer, hacer tareas, aprendernos la tabla de multiplicar y en general hacer la tarea. Pero también recuerdo que nos enseñaba la gimnasia con mucha pasión, poesía, teatro. Nunca nos llevó de pequeños a verlo, pero lo vivíamos en casa. Aprendí a pararme de cabeza desde que recuerdo, mi hermana y yo hacíamos competencias de quién daba más pasos parados de manos o jugábamos a representar personajes de esas series que pasaban en el canal 8 (cuando era de todos) y mi mamá nunca se perdía… Hunter, Moonlighting, Cagney & Lacey. El arte siempre estuvo en casa de alguna manera, y más grandes recitábamos Los motivos del Lobo de Ruben Darío en reuniones familiares.

Dato curioso que cuando en el bachillerato tuvimos que hacer una obra de teatro, escogí La vida es sueño de Calderón de la barca, algo bien sencillo pra mi edad, jaja, por supuesto fui el director, actor principal, productor, adaptador de la obra y vestuarista, desde luego fue terrible, pero a todo el mundo le encantó, y mi personalidad tímida descubrió un nuevo mundo, una forma de expresión sin precedente en mí. Pero no fue hasta que vi una película que me cambió la vida. Como dicen en mi país: se juntó el hambre con las ganas de comer: Forest Gump, la viví, la reí, la lloré, la corrí… literalmente, al salir del cine era bastante tarde, ya no había transporte para mi casa, y animado por la película decidí caminar y esa misma energía me llevó a correr – cabe destacar que mi casa quedaba bastante lejos y era montaña arriba- no me importó nada, solo corrí. Pero no porque me sintiera identificado con ese personaje, era que me sentía el personaje, y luego pasó con Aladdin (hice un mural en mi cuarto), Luego de ver el Rey León comencé a dibujar los animales, quería ser animador de Disney, hasta que caí en cuenta que lo que quería ser era actor!! entrar en la piel de todos esos personajes, me sentía permeable y sentía lo que ellos sentían. Ahora sé que la interpretación tiene muchas aristas, descubrí la danza y el canto, y el video y la fotografía, ahora evolucinó al decir, querer comunicar no solo lo que el personaje quiere, sino que quiero decir yo.

El arte ha sido muy menospreciado en nuestra América Latina, y es un medio perfecto para hacer catarsis de nuestras propias vivencias, para comprender nuestro entorno humano, para crear empatía con otros y nuestro alrededor, a crear conceptos propios. Si destináramos la misma cantidad de tiempo, esfuerzo y presupuesto a las artes que a la ciencia, definitivamente tendríamos un mundo menos violento, mucho más abierto a lo diferente y a la vez con mas seguridad en quienes somos. La ciencia necesaria en nuestra evolución apunta a la lógica, el deporte apunta al cuerpo, pero el arte apunta a nuestra humanidad. Dejemos que el arte deje de ser un mero entretenimiento para convertirse en una necesidad.

 

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